Un grande japonés

Fuente: http://www.larioja.com .
P. ÁLVAREZ/ELCIEGO
Jueves, 28 de septiembre de 2006
Arata Isozaki, uno de los mejores arquitectos del mundo, visitó ayer las bodegas Marqués de Riscal de Elciego
Arata Isozaki es uno de los grandes. A sus 75 años, el japonés es miembro de pleno derecho del 'star system' mundial: cinco o seis arquitectos cuyo nombre basta para que un proyecto se lleve páginas y páginas -y no sólo de revistas especializadas- en todo el mundo.
Isozaki es uno de esos grandes, Frank Gehry es otro. Ayer ambos se encontraron en Elciego: uno en persona, el otro en su obra. El japonés está estos días en España visitando su obra en marcha en Bilbao, el complejo comercial y residencial llamado 'Isozaki Atea'. Y ayer recaló en La Rioja Alavesa. «Sabía que esta obra de mi amigo Gehry estaba ya terminada, y quería verla», explicaba ayer, a través de su traductor. «Y además ésta es una zona que me gusta mucho».
Esto último, Isozaki lo decía con un guiño hacia la copa que estaba bebiendo. Un vino nada normal: el gerente de Marqués de Riscal, Fernando Salamero, le obsequió con dos vinos muy especiales: uno de 1961 y otro de 1931, año de nacimiento del japonés. Isozaki, conocedor y coleccionista del vino, lo paladeaba con evidente gusto. «Es el vino que más le gusta», explicaba el traductor. Cuando vuelvo a Japón siempre me hace llevarle botellas de Rioja».
Para Isozaki, por cierto, la arquitectura puede dar un valor añadido al mundo del vino. «La arquitectura es una manera de propagar el valor que tiene el Rioja por todo el mundo», explicaba el japonés. «Es normal que muchos arquitectos de prestigio hayan trabajado en bodegas en los últimos años».
Isozaki recorrió el edificio de Gehry -«nos conocimos en 1963, y desde entonces hemos sido amigos»- con gesto ensimismado. Acompañado por Pilar Mateo, una de las arquitectas que trabajó en el proyecto, y del también diseñador John Heak, especialista en el diseño de balnearios. La visita tenía otro motivo: ambos trabajarán juntos en un hotel que se levantará pronto en el Valle de Arán.
Y por cierto: cuando Gehry visitó Riscal por primera vez, sus responsables le «convencieron» también con un vino de su año de nacimiento. ¿Será casualidad?
Esto último, Isozaki lo decía con un guiño hacia la copa que estaba bebiendo. Un vino nada normal: el gerente de Marqués de Riscal, Fernando Salamero, le obsequió con dos vinos muy especiales: uno de 1961 y otro de 1931, año de nacimiento del japonés. Isozaki, conocedor y coleccionista del vino, lo paladeaba con evidente gusto. «Es el vino que más le gusta», explicaba el traductor. Cuando vuelvo a Japón siempre me hace llevarle botellas de Rioja».
Para Isozaki, por cierto, la arquitectura puede dar un valor añadido al mundo del vino. «La arquitectura es una manera de propagar el valor que tiene el Rioja por todo el mundo», explicaba el japonés. «Es normal que muchos arquitectos de prestigio hayan trabajado en bodegas en los últimos años».
Isozaki recorrió el edificio de Gehry -«nos conocimos en 1963, y desde entonces hemos sido amigos»- con gesto ensimismado. Acompañado por Pilar Mateo, una de las arquitectas que trabajó en el proyecto, y del también diseñador John Heak, especialista en el diseño de balnearios. La visita tenía otro motivo: ambos trabajarán juntos en un hotel que se levantará pronto en el Valle de Arán.
Y por cierto: cuando Gehry visitó Riscal por primera vez, sus responsables le «convencieron» también con un vino de su año de nacimiento. ¿Será casualidad?
28/09/2006 16:30

